1 de octubre de 2024

OCTUBRE HA LLEGADO

Octubre ha llegado de nacer
Con sus lunas amarillas,
Sarcásticas
que me mudan la piel.
Resucito.
Desfilan los episodios
al filo del tedio.
En octubre nace
y se muere casi todo.
Los entes filosóficos
me acechan.
Las sombras asfixian
Soy yo y dejo de serlo
No hay más sentido.
Octubre llega para morir
Y yo, pleno
Le canto a la muerte con amor.
Sin embargo, estoy vivo
Respiro soplos de paz
Y cuento mis insomnios.
Vivo con la muerte pausada
En mis remordimientos
Y renazco en este octubre
Que muere a cada segundo.
Bienvenido,
Bienamado
Octubre.

9 de agosto de 2024

MI CALLE DE LA INFANCIA

Mi calle de la infancia. La privada Ponciano Arriaga, ahora más conocida como "el callejón".

La foto es de unos años antes de que demolieran algunas casas para hacer el Eje Vial. La tiendita que se en primer plano era de mi tía Antonia Colunga. Al fondo ya se ve el Mercado República, que fue construido en 1974. Yo vivía con mis papás y mi hermana en el 132 de esa calle, que era la casa de mis abuelos maternos. Es la que se ve junto al segundo poste de la derecha.

Encontrar esta foto en IMÁGENES ANTIGUAS DE SAN LUIS POTOSÍ me llenó de nostalgia. Los recuerdos de mis amigos de esa época infantil, Fede, Rafa, Pancho, Popo (Rodolfo), Raúl, Gerardo "la ranita", los días del trompo y las canicas; doña Teresa, la del puesto de gorditas en la mañana y pozole en las noches en los que le ayudaba su hija Carmela. También me acordé de la señora que nos ponchaba los balones que caían en su casa cuando jugábamos futbol con toda la calle como cancha.
Recuerdo cuando demolieron las casas, todo era escombros y las piezas de piedra de cantera que adoquinan las calles fueron apiladas para reutilizarlas varios meses después. Ese túmulo se convirtió en un nido de ratas que infestaron las casas cuando quitaron las piedras. La plaga de roedores duró varios meses y era común encontrarse ratas en la calle. Una escena digna de Camus.
Mi calle estaba plagada también de personajes sui generis, que parecían sacados de una película de Buñuel. Por esa época, en uno de los 4 callejones que hay en la privada, vivía un grupo de travestis que usaban vestidos largos, de lentejuelas y bastante maquillaje para disimular las arrugas en la piel, huellas inequívocas de una edad avanzada. "Juana" era la que hacía más presencia entre los vecinos, la más alta de su grupo, era musculosa, tenía una voz potente y se le notaba el vello en el pecho.
Todos los vecinos recuerdan a Eusebio, "el Chevo", un comerciante de frutas que carecía de local, porque no le tocó cuando repartieron los del Mercado República y mantuvo su estatus de "comerciante informal" de los que, a pesar de estar siempre establecidos en un punto fijo con su carreta, reciben el adjetivo de "ambulantes". Un día, "Chevo" salió en el noticiero de Canal 13. En la vecindad se juntaron todos en la casa de la mamá de Neftalí, el "camello". En la Tv en blanco y negro se veía al "Chevo" encadenado en un poste de la Plaza de armas, frente al edificio del Ayuntamiento, en protesta por los desplegados policiacos en contra de todos los comerciantes que no tenían ni local, ni permisos. Así el humilde "Chevo" se convirtió, de la noche a la mañana, en una especie de héroe muy local, porque gracias a esa protesta, el gobierno municipal otorgó permisos para ese tipo de vendedores, que rebasaban 100 puestos de índole similar, expendedores de frutas, de frituras, de globos, de semillas, papas fritas y una gran diversidad de mercancías Esa noche, para celebrar el éxito de la protesta, a la casa del "Chevo" llegaron muchos de sus amigos con carrujos de marihuana que se fumaron durante toda la noche, dejando una humareda verde por toda la privada y que era imposible no inhalar. Todos los vecinos despertaron de buen ánimo al día siguiente. Yo también.




6 de agosto de 2024

SANDÍA CON TAJÍN

Una aspiración de todos los mercadólogos es posicionar una marca. El éxito de esa estrategia se refleja cuando nombramos Corn Flakes a todos los cereales o Chocomilk a todos los polvos o bebidas de chocolate, incluso a cualquier malteada, hasta caer en absurdos como "un Chocomilk de fresa" (muchos años después, la marca Chocomilk sacó al mercado un producto así, polvo para preparar malteadas sabor fresa)

Lo de la sandía Tajín es similar, muchas gente, ilusamente, pensó que contenía el polvito picante ya integrado en la sandía. No sé si la intención de ponerle la etiqueta con la marca Tajín haya sido esa.
Otras marcas han intentado respaldar con su prestigio otros productos diferentes a lo que nos tienen acostumbrados. Como ejemplo, algunos productos para lavar ropa con la marca Cloralex que no contienen cloro, solo que aquí funcionó a la inversa, la gente no los consume porque creen que dañará su ropa.
Voy al Costco por una sandía. Luego les digo a qué sabe.

15 de abril de 2024

TODOS LOS NOMBRES

Hay libros de cuentos y novelas que me gusta releer para encontrar detalles que en ocasión anterior no consideré importantes, o a veces por el simple gusto de volver a experimentar los placeres de repetir el viaje. Así he ido a Ítaca varias veces, las mismas que he visto crecer a Telémaco mientras su padre combate en una guerra que no es suya, pero es el héroe que la determina después de 10 años de combate.
Así también volví hoy a abrir las puertas batientes de una vieja Conservaduría del Registro Civil para volver a buscar a Don José, el escribiente con más años en esa oficina que siempre huele a papel viejo. Y es que el autor de esta novela siempre describe episodios que bien pudieran ser cátedras de lingüística en cualquier universidad del mundo y eso me resulta particularmente atractivo en sus textos. Llevar la novela a ser portadora de una visión filosófica, pero además aterrizar el conocimiento humano en el día a día de personajes sencillos, simples y mortales como Don José, se logra solo cuando quien escribe es un conocedor profundo de diversas disciplinas del saber.

Es un placer regresar a Todos los nombres, de José Saramago. 



12 de enero de 2024

LA SOCIEDAD DE LA NIEVE EN NETFLIX

No pensaba ver "La sociedad de la nieve" porque consideraba que sería solo otra película más sobre los supervivientes de la tragedia aérea en los Andes chilenos, pero una recomendación inusual (e indirecta, debo decir) me puso en el lugar de espectador ante ese filme.

De principio creí que el enfoque era el mismo que "¡Viven!" o "Los supervivientes de los Andes", películas que se centran en la tragedia y la lucha por la sobrevivencia, pero "La sociedad de la nieve" va más allá. Ahora se trata, en 2 horas y 25 minutos, de destacar la solidaridad de quienes se encuentran en medio del accidente. Se trata de qué hará cada uno de los sobrevivientes del avionazo, no solo para conservar su propia vida, sino en la integración al colectivo para salvar la vida de todos.

Todas las tragedias, conllevan la solidaridad, ese rasgo humano que nos hace participes del sufrimiento ajeno aún y cuando estamos en la misma situación. Es la solidaridad la que une las voluntades y sobrepasa a las leyes y se mantiene firme ante la tormenta y trasciende las montañas. "Te doy permiso de que, si muero, te alimentes de mi cuerpo", es la expresión máxima de ese sentimiento de ayudar, de hacer cualquier cosa por la supervivencia de la mayoría.

Pero la solidaridad no se limita al espacio y tiempo en que ocurrió el accidente, sino que, a más de 50 años de aquel suceso, el espectador de "La sociedad de la nieve" siente y hace suya la tragedia al conmoverse con la historia.

Buena película en Netflix.